NOTA: Los personajes originales pertenecen a Disney©

En un bar bastante alejado del centro del pueblo, cuyo nombre es La Langosta Roja, en una salita privada encontramos a unas personas que desde su llegada no mostraban ningún interés ni deseo en llamar la atención. El dueño del local, nervioso y ansioso por tanto enigma e intriga, era el que los conducía al lugar de reunión aquella noche. Desde hace semanas estos personajes se habían estado reuniendo en su local, y a cambio de su sutileza y servicio le daban un dinero extra cada vez que asistían, como agradecimiento por no incumbirse en sus asuntos. De haber sido un hombre de alto nivel moral el dueño hubiera llamado a la policía o a un detective para acabar con semejante evento, pero para su desgracia no lo era. En cuanto estas personas, sus conversaciones en aquella salita eran discretas, y parecía ser que alguien siempre estaba cerca de la puerta para vigilar que no hubiera oídos curiosos cerca. Los últimos en llegar siempre eran
